Quiero amarte y aceptar la oportunidad de conocerte verdaderamente y disfrutar de la aventura de explorar y descubrir lo que guardas más allá de tus máscaras y tus defensas; quiero contemplar con ternura tus más profundos sentimientos, tus temores, tus carencias, tus esperanzas y alegrías, tu dolor y todos tus anhelos…

Porque para mi amar es comprender que detrás de tu careta y tu coraza, se encuentra tu corazón sensible y solitario, hambriento de una mano amiga, sediento de una sonrisa sincera en la que puedas sentirte en casa; es reconocer, con respetuosa compasión, que la desarmonía y el caos en los que a veces vivo, son el producto de mi ignorancia y mi inconsciencia, y darme cuenta de que si genero desdichas es porque aún no he aprendido a sembrar alegrías, y en ocasiones me siento tan vacío y carente de sentido, que no puedo confiar ni en mi mismo sin tenerte a ti a mi lado.

Es descubrir y honrar, por encima de cualquier apariencia, tu verdadera identidad, y apreciar honestamente tu infinita grandeza como una expresión única e irrepetible de la Vida.

Amarte es brindarle la oportunidad de ser escuchada con profunda atención, interés y respeto; aceptar tu experiencia sin pretender modificarla sino comprenderla; ofrecerte un espacio en el que puedas descubrirte sin miedo a ser calificada, en el que sientas la confianza de abrirte sin ser forzada a revelar aquello que consideras privado; es reconocer y mostrar que tienes el derecho inarrebatable de elegir tu propio camino, aunque éste no coincida con el mío; es permitirte descubrir tu verdad interior por ti misma, a tu manera: apreciarte sin condiciones, sin juzgarte ni reprocharte, sin pedirte que te amoldes a mis ideales, sin exigirte que actúes de acuerdo con mis expectativas; es valorarte por ser quien eres, no por como yo desearías que fueras; es confiar en tu capacidad de aprender de tus errores y de levantarte de tus caídas más fuertes y más maduras, y comunicarte mi fe y confianza en tu poder como ser humano.

Amarte es atreverme a mostrarme indefenso, sin poses ni caretas, revelando mi verdad desnuda, honesta y transparente; es descubrir frente a ti, mis propios sentimientos, mis áreas vulnerables; permitirte que conozcas al ser que verdaderamente soy, sin adoptar actitudes prefabricadas para causar una impresión favorable; es exponer mis deseos y necesidades, sin esperar que te hagas responsable de saciarlas; es expresar mis ideas sin pretender convencerte de que son correctas; es disfrutar del privilegio de ser yo mismo frente a ti, sin pedirte reconocimiento alguno, y en esta forma, irte encontrando a ti misma en facetas siempre nuevas y distintas; es ser veraz, y sin miedo ni vergüenza, decirte con la mirada cristalina, "este soy, en este momento de mi vida, y esto que soy con gusto y libremente, contigo lo comparto...si tú quieres recibirlo".

Amarte es disfrutar de la fortuna de poder comprometerme voluntariamente y responder en forma activa a tu necesidad de desarrollo personal; es creer en ti cuando de ti misma dudas, contagiarte mi vitalidad y tu entusiasmo cuando estás por darte por vencida, apoyarte cuando flaqueas, animarte cuando titubeas, cogerte de las manos con fuerza cuando te sientas débil, confiar en ti, acariciarte con dulzura cuando algo te entristece o te agobia, sin dejarme arrastrar por tu desdicha; es compartir en el presente por el simple gusto de estar juntos, sin ataduras ni obligaciones impuestas, por la espontánea decisión de responderte libremente. Por la espontánea decisión y necesidad de amarnos toda la vida.

Amarte es ser suficientemente humilde como para recibir tu ternura y tu cariño sin representar el papel del que nada necesita; es aceptar con gusto lo que me brindas sin exigir que te dé lo que no puedo o no deseo; es agradecerle a la Vida el prodigio de tu existencia y sentir en tu presencia una auténtica bendición del cielo; es disfrutar de la experiencia sabiendo que cada día es una aventura incierta y el mañana, una incógnita perenne; es vivir cada instante como si fuese el último que puedo compartir contigo, de tal manera que cada reencuentro sea tan intenso y tan profundo como si fuese la primera vez que nos cogemos de la mano, haciendo que lo cotidiano sea siempre una creación distinta y milagrosa.

Amarte es atreverme a expresar el cariño espontáneamente a través de mi mirada, de mis gestos y sonrisas; de una caricia firme y delicada, de mi abrazo vigoroso, de mis besos, con palabras francas y sencillas que te lleguen a lo mas profundo de tu corazón; es hacerte saber y sentir cuanto te valoras por ser quien eres, cuánto aprecio tus riquezas interiores, aún aquellas que tu misma desconoces; es ver tu potencial latente y colaborar para que florezca la semilla que se encuentra dormida en tu interior; es hacerte sentir que tu desarrollo personal me importa honestamente, que cuentas conmigo; es permitirte descubrir tus capacidades creativas y alentar tu posibilidad de dar todo el fruto que puedas; es develar ante tus ojos el tesoro que llevas dentro y cooperar de mutuo acuerdo para hacer de esta vida una experiencia más rica y más llena de sentido a mi lado.

Amarte es también atreverme a establecer tus propios limites y mantenerlos firmemente; es respetarte a ti misma y no permitir que otro transgreda aquello que consideras tus derechos personales; es tener tanta confianza en ti misma y en mi, que sin temor a que la relación se perjudique, me sienta en libertad de expresar mis enfados sin ofenderte, y pueda manifestar lo que me molesta e incomoda sin intentar herirte o lastimarte. Es reconocer y respetar mis limitaciones y verte con aprecio sin idealizarte; es compartir y disfrutar de los acuerdos y aceptar los desacuerdos, y si llegase un día en el que evidentemente los caminos separan sin remedio, amar es ser capaz de despedirme de ti en paz y en armonía, de tal manera que tu y yo recordemos los tesoros compartidos.

Amarte es ir más allá de mi individualidad como persona; es percibirte y valorarte como una muestra de la humanidad entera, como una expresión del Hombre, como una manifestación palpable de esa esencia trascendente e intangible llamada "ser humano", de la cual tu formas parte; es reconocer, a través de ti, el milagro indescriptible de la naturaleza humana, que es tu propia naturaleza, con toda su grandeza y sus limitaciones; apreciar tanto las facetas luminosas y radiantes de la humanidad, como sus lados obscuros y sombríos; amarte en realidad, es amarte como ser humano en su totalidad, y por tanto, amar es amarte a ti misma y sentirme orgulloso de que eres una nota en la sinfonía de este mundo.

Amarte es darte las gracias por permanecer a mi lado. Nunca descansare hasta amarte de esta manera… te quiero. Gracias por existir.