Hay días en los que me siento perdido como si la mitad de mi estuviera en alguna otra parte, todo lleno de sombras, sombras que caen sobre mi. Sin encontrar a nadie que me diga “no tengas miedo, el bosque en el que te encuentras, es bueno…” quizá nadie se atrevería a afirmar algo así.

Creo q los bosques internos son mas que confusos, mucho mas que los reales, son mas contradictorios, peor aun cuando se acercan al corazón, donde fácilmente te equivocas. Aquí no hay nadie que te guíe, que te aleje de peligros. Dolor, amor y locura, todo es relativo, sin significado. No existe la traición de otros, no hay nada a que temer mas que de uno mismo. Lo más terrible, es que las peores traiciones y el mayor dolor viene del interior, siempre, aguardando en silencio, dispuestos a asaltarte de cualquier manera.

Parece que el sueño de la razón, produce grandes monstruos, cada una de esas sombras, se proyectan sobre ti mismo, y tiene una misión que es alejarte de la razón, de todo lo real que hay en el mundo, adentrarte en tu propio subconsciente para enfrentarte al mayor monstruo de todos, el mas terrible y autodestructivo… ...uno mismo.